Anda a tu casa compañero,
y revuelve
tu miseria
de cualquier casa que tengas,
saca
sacude el miedo,
recoge los muertos,
toma un extenso vaso de agua para tu sed tan vieja,
ármate del dolor que vamos a usarlo mucho,
junta tu equipaje,
colócalo en la puerta,
tómate una foto tú mismo
del tipo "Buscado" y clávala
antes de salir en el pecho de tu casa,
clávala después de salir en el pecho de los galpones,
en el vientre de los trenes,
en el gran pecho de debajo de la tierra,
en el pecho de los muertos de aquí de ahora
que siguen muriendo,
en los grandes pechos llorados
por donde ha rodado tanta cabeza de hijo promisorio y sigue rodando.
Brutalmente amanece,
picotean los pájaros en tu hígado de batalla,
no sabes que amanece.
por la rendija en que sobrevives nos asomamos todos,
entre cementos,
picanas,
puntapiés y garrotes,
se perdió tu perfil y cada cual
alarga su mano y te recompone,
ya sabíamos esto y sin embargo lo aprendemos.
Preguntaste alguna vez también por tu hijo
apretaste alguna vez también los dientes
cerraste el libro de golpe,
descubriste el día con espanto,
arrinconaste a tu mujer,
dijiste la palabra con dureza,
abriste una puerta la cerraste,
entraste,
te quedaste,
aquí estás,
de este lugar verdaderamente no te saca nadie
eso es lo importante,
ni con fusiles
ni con patadas,
de aquí no te borra nadie,
aquí estás por lo que hiciste
no porque te destruyeron.
Máximo Gedda
Marzo 1974