| _____ | "Tú buscas a María Cristina, no es verdad"?
y agregó, yo la vi,
estuvimos juntas, en la misma celda,
nos hicimos amigas.
Pero a mi me trasladaron de prisión y no supe más de ella.
Varias de las que aquí estamos la conocimos.
Y volví otro día y conversé con todas.
Nuestra madre también iba a preguntar cosas,
Que, cómo estabas, qué decías,
Que dónde estarás María Cristina, Dónde estarás,
Eso era a comienzos de 1975.
Hoy día es casi finales de 1981.
Y te pregunto, nos preguntamos,
Y la gente junta se pregunta,
Que dónde estás, desaparecida?
Pero yo sé donde estás Cristina.
Y estoy orgullosa por eso.
Estás entre 2.500 compañeros, donde van los que combaten,
cuando son apresados.
Estás donde el tirano mantiene a los que no tranzan
estás donde la historia sabe. En la cárcel Cristina,
porque el tirano tiene miedo.
Estás presa por pensar, cuando es peligroso hacerlo,
por oponerte a la injusticia,
al crimen, a la locura uniformada, con uniformes grises,
a la locura con fusiles, a la locura con jueces, con leyes
con embajadores, a la locura del fascismo.
Ese fascismo que es el mismo de siempre.
Ese que queríamos combatir con ideas,
con medio litro de leche para todos los niños de Chile.
con reforma agraria, con pan.
Y esa fue nuestra locura, y es tu prisión hoy día.
Combatir con ideas al que habla disparando,
Al que dialoga encarcelando.
Y hoy día Cristina, estás presa, desaparecida.
Desde hace ocho años.
Yo, hoy día entiendo mejor tu compromiso, tu cariño,
tu confianza en tu partido.
entiendo más a tus amigos, esos de la población,
gente simple, gente pobre,
compañeros tuyos y míos, nuestros.
Creo más y más en ellos,
con quienes tu trabajabas en vez de ir a tus clases a la Uni.
Porque entendiste que la Revolución no es tarea de tardes libres.
Estoy orgullosa de ti Cristina.
Ellos, tus compañeros trabajadores,
tus compañeras mujeres, tus compadres, Cristina
durante estos ochos años estAn, donde tú quisieras estar
en la lucha, sin condiciones,
combatiendo, sin compromisos,
sin debilidades, salvo la del hambre.
Donde tú quisieras estar, hay cientos,
escribiendo LIBERTAD en las murallas hay miles,
son niños, son hombres, son mujeres,
no importa si es peligroso,
sin trucos, ni dobleces,
sin transar, sin desertar,
muchos, así, simplemente arriesgan la vida por escribir una (R) en
las murallas.
Estoy orgullosa de mi pueblo.
Hoy día Cristina estás presa, desaparecida.
Yo estoy libre, estoy segura.
Puedo hablar, puedo decir lo que pienso.
Tuve miedo Cristina y abandoné mi patria y te dejé allá presa.
Por buscarte me siguieron, controlaban mis pasos y mis cartas
vigilaban nuestra casa,
y escapé.
Vivo ahora en un país inmensamente rico.
Aquí no hay poblaciones, Cristina!!
Amigos nuevos nos entienden nos ayudan.
Aquí no corro peligro,
salvo el peligro inmenso de vivir segura.
Salvo el temor constante de fracasar en la tarea.
La tarea de denunciar tu prisión,
de encontrar más compañeros que nos entiendan,
encontrar más amigos que nos soporten que hoy día,
2.500 compañeros estén presos,
sin jucio, sin condena.
Muchos nos entienden y nos ayudan, pero son pocos,
necesitamos muchos más;
porque la tarea es inmensa.
Se trata de dos cosas diferentes,
derrotar el fascismo,
y construir algo nuevo,
convertir en realidad el sueño de nuestro pueblo, tu sueño, mi sueño,
nuestro sueño.
Una sociedad justa, una sociedad libre,
un pueblo alegre.
Venceremos, Cristina, venceremos.
Convertiremos tu prisión en libertad
Convertiremos nuestro mañana, en presente.
Transformaremos nuestro revés en victoria,
y aúnque muchos no lo crean,
tú lo verás, hermana,
te lo prometo.
Venceremos!!!!!!!!!
Tu hermana
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Mi hija menor
Lo que escribió la madre de María Cristina
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María Cristina López Stewart,
detenida-desaparecida,
cédula de identidad : 6.374.790 de Santiago, soltera,
estudiante universitaria
Sólo un nombre para muchos, pero, lleno de hermoso contenido, para quienes la conocieron, mi hija menor, con mucho de niña aún, de largos cabellos rubios lacios, eterna sonrisa en los labios y unos dulcísimos ojos castaños.
Fue posiblemente al despertar a la adolescencia donde se marcó en forma definitiva las metas ideales de su vida; como otras adolescentes sueñan con vestidos, fiestas y cosas por el estilo, en ella, de frágil apariencia, este sueño adquiere formas más intensas, más profundas, más universales; así su amor se dirige a todo ser humano desvalido y su ardorosa lucha va encaminada en contra de la pobreza y hacia la búsqueda de una igualdad entre los hombres.
Ya en el liceo comienza a revelarse contra la desigualdad que ve entre sus compañeras y busca la sencillez en su vestimenta como una manera de acercarse a aquellas que materialmente tuvieran menos, (por ejemplo, al llegar a la graduación en el liceo, pidió poder hacerlo con uniforme y no con vestido blanco, que ella consideró como un gasto inútil); no obtuvo permiso y no asistió a la graduación, retirando su diploma posteriormente.
Su vida se vuelve más intensa al ingresar a la universidad para estudiar Historia y Geografía, pues no sólo el estudio le preocupa, sino en mayor importancia sus inquietudes están en el trabajo, en las poblaciones, que se traduce en un constante aprender de las situaciones más difíciles de la vida.
Para Mari, como le decíamos nosotros, no existe entonces
un horario, ni domingos ni festivos; parece ser que siente que cada minuto de su existencia es más importante entregado a los demás que dedicado a sí misma, y así va dejando su desbordante alegría y esperanza en hogares más humildes, mientras va aprendiendo la sabiduría de la vida que muchos no llegan jamás a comprender.
De María Cristina puedo decir muchas cosas más; pero quizás todo se puede resumir en lo que alguien dijo: "hay dos maneras de concebir el mundo, una, de salvarse sola y la otra esperar hasta el último náufrago.
No dormir esta noche si hay un niño en la calle".
María Cristina eligió este último camino. żDónde estará?
Mi hija -militante del MIR- fue detenida por efectivos de la DINA comandados por Osvaldo Romo Mena, el 22 de septiembre de 1974, en el domicilio de doña
Rosalía Martínez Cereceda, ubicado en calle Alonso de Camargo 1107. Desde ese lugar fueron conducidos: María Cristina, Rosalía y su esposo al recinto de detención de José Domingo Cañas.
El día 5 de octubre de 1974, Rosalía M. fue trasladada al pabellón de incomúnicados de Tres Alamos y su esposo el 30 de octubre del mismo año, fechas en que vieron
a mi hija por última vez.
De lo ocurrido a María Cristina no nos enteramos hasta un mes después de su detención, por una llamada anónima primero y luego por un llamado de mi hija el día de su cumpleaños -2 de noviembre de 1974-, en esa oportunidad conversó con su padre y conmigo, diciéndonos que se encontraba bien, pero que no podía indicar el lugar donde se encontraba detenida.
Estos hechos y los testimonios entregados por personas que estuvieron con mi hija, prueban la responsabilidad de los organismos de seguridad del régimen en la detención y desaparecimiento de ella y su estadía en el centro de reclusión secreta de José Dgo.
Cañas. Así lo han testificado:
Edmundo Lebrecht -actor-
detenido la noche del 30 de septiembre de 1974 por la DINA,
fue conducido al recinto de José Dgo. Cañas,
permaneciendo allí hasta el 3 de noviembre del 74, donde vio y habló con mi hija.
Marta Caballero Santa Cruz declaró:
"Durante mi período de reclusión en José Dgo. Cañas, entre los días 4 y 10 de octubre de 1974 -vi a la Srta. M. Cristina López".
Cecilia Jarpa Zúñiga, declaró bajo juramento que:
"Efectivamente estuve arrestada en dos oportunidades durante el año 74 junto a María Cristina en el centro de tortura de José Dgo. Cañas, la primera correspondió al período entre el 5 y el 21 de octubre,
período durante el cual conviví con ella, dormíamos juntas y conversábamos las veces que los guardias no nos vigilaban. Dejé de verla el 21 cuando fui trasladada al Campamento "Cuatro Alamos".
Con fecha 4 de noviembre volví a José Dgo. Cañas y nuevamente me encontré con M. Cristina. Junto a ella permanecí hasta el 7 de noviembre, fecha en que fui trasladada a "Cuatro Alamos".
A pesar de las pruebas que otorgan todos estos testimonios, las autoridades de gobierno se han negado a reconocer su detención llegando aún más lejos, al intentar acallar el clamor que surgía en torno a los detenidos desaparecidos,
blanqueando su imagen, eludiendo su responsabilidad al
montar la internaciónalmente conocida maniobra de la
lista de los 119; dos publicaciones aparecidas los días
22 y 24 de julio de 1975: Semanario LEA en Buenos Aires
y O'DIA de Brasil en cuyas nóminas aparece mencionada María Cristina.
Denunciamos esto y todos los intentos por detener nuestra lucha.
Recorrimos y golpeamos todas las puertas donde podían y debían darnos
una respuesta, sin resultados hasta hoy.
żDónde estará?
Recuerdo las visitas a Cuatro Alamos, dos veces por semana, siempre estábamos allí,
mi hija Patricia y yo, con sol o con lluvia, siempre con la esperanza de que alguna vez
apareciera y pudiéramos hablar con ella,
entregarle cosas que le hicieran falta.
Una vez pudimos entrar al lugar de visita de los
detenidos en Tres Alamos, nos apuramos para
guardar un lugar en la larga banca esperábamos
que ella acudiera a la visita, ya que habíamos
entregado su nombre a la entrada, pero pasó el tiempo sin
que ella apareciera, al fin preguntamos a un guardia quien de malas maneras nos dijo que se había equivocado, y que no había
allí nadie de ese nombre. Salimos más tristes que nunca y también con rabia, viendo como se reían de nuestra pena, sin otro aliciente que esperar hasta la próxima visita.
Cuantas veces hicimos colas en SENDET, esperando una respuesta porque en todos lados donde uno preguntaba le decían "vaya a SENDET, allí le van a decir donde está". Eso era una burla.
Muchas veces esta situación me ha deprimido hasta el punto de ver casi esfumarse la esperanza de encontrarla, sobre todo cuando salieron las listas de los 119, pero nosotros sabíamos que estaban detenidos
aquí; fue un sentimiento muy difícil de explicar y de aceptar. żDónde está?
Entre las compañeras de la Agrupación he encontrado amigas para toda la vida, nos ha unido nuestro dolor y nos hemos fortalecido en la lucha por nuestros seres queridos,
aportando cada uno según sus posibilidades.
A ellas y a la Vicaría de la
Solidaridad les estaré eternamente agradecida.
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