A mi hermana menor

Carmen López Stewart

Quiero que sepas que, después de mucho tiempo, he vuelto a soñar contigo. Con tu pelo lacio sobre el oĦo derecho, con esa semi sonrisa congelada en la foto de tu graduación. Con tus ojos descubriendo algo que no alcanzaste a describir para nosotros. Y he vuelto a arrepentirme, por las dos, de no haber compartido más las horas, los vestidos, las canciones.

Y he sentido de nuevo la necesidad de decir en voz alta que me han sobrado veinticinco abrazos de año nuevo, que me ha faltado tu cariño en mis últimos cumpleaños. Que he sentido nostalgia de los hijos que no llegaste a tener y que sigo echando de menos tu compañía.




Cuento en homenaje a
María Cristina López Stewart:
Urracas y Zorzales


Enlace a
"Estoy orgullosa de ti"
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"Hoja de diario de 1963"

Que he extrañado incluso algunos pequeños conflictos de la infancia, que son a veces los más ciegos de esos nudos que hermanan el tiempo compartido. Que me cuesta perdonarte que no estuvieras cerca cuando he tenido miedo, tú, que conociste el lado más oscuro de la conducta humana.

Recién ahora puedo reconocer cómo al oído, que también tuve rabia de que fueras la menor, la más dulce, la más bonita. Que no siempre entendi por qué fue tan simple para ti dejarse llevar por la ingenua convicción -quizás difícil de comprender ahora- de que era imperdonable pasar por la vida sin hacer nada por mejorar el futuro. Porque para mi fue más dificil asumir que somos responsables de bastante más que de nosotros mismos: de la reparación injusta de ventajas: de una pobreza que yo no habría sido, como tu, capaz de compartir.

Y sabiendo que quizás no me entiendas, puedo confesarte que hoy ya no tengo la certeza que tuve de estar haciendo lo debido. Pero que no me importa demasiado, porque tampoco tengo dudas que no hubo en ello ni un asomo de egoísmo. No me siento capaz de ofenderte suponiendo que la seducción de la vida hubiese sido capaz de hacerte cuestionar aquello en que creíste, o las maneras legítimas de hacerlo realidad. Sólo puedo asegurarte que 23 años es muy poca vida.

Me gustaría contarte que tenido que obligarme a ser más fuerte de lo que realmente soy. Que me haría sentir mejor que te rieras de la máscara que me inventé para que nadie pensara que nos habían quebrado. Y aceptar, para tí, que está llegando a ser cierta. Sería un alivio dolerme contigo de los muchos afectos que he perdido. De los que se han ido como tú y de los que han cambiado tanto que ya no recuerdan corno fueron. Y que supieras que a veces me siento viuda de un proyecto colectivo que ya ni siquiera parece estar pendiente.

Pero, sobre todo, debes saber que ya no somos los únicos que estamos convencidos de que nadie pudo haber tenido una razón justa para ordenar ni hacer lo que te hicieron. Lo dicen personas en muchos lugares del planeta. Lo afirman jueces que no te conocieron y que están decididos a que nunca vuelva suceder a otra mujer, a otro hombre, a otro niño, algo parecido,

Demasiadas cosas son distintas hoy y yo quiero aventurar que el mundo seria diferente si hubieses vivido todos estos años. żLlegaste a conocer la imagen del efecto mariposa?

Santiago, l998.


Esta historia fue recopilada de un diario adolescente de la propia María Cristina López Stewart, hecha desaparecer por agentes de la dictadura.

La niña jugando al luche es una obra de Yarixza López, alumna del Segundo C de la Escuela E 180 de Peñalolén, con motivo del concurso "Los derechos del niño", realizado para celebrar la inauguración del "Muro de los nombres" del Parque por la Paz Villa Grimaldi.

El dibujo de María Cristina es del pintor Jaime Castro, quien lo realizó desde el recuerdo.


Una testigo relató que en la celda de Lumi Videla de la casa de José Domingo Cañas, se encontraba también otra detenida, una joven de cabellos rubios, de baja estatura y ojos claros. Se veía frágil y dulce. Era María Cristina López Stewart, quien era estudiante de pedagogía en historia y militaba en el MIR. Tenia 21 antilde;os cuando fue detenida el 22 de septiembre de 1974 junto a Rosalía Martínez y Julio Laks, en su domicilio de calle Alonso de Camargo en la comuna de Las Condes. Rosalía, que sobrevivió diría después que pudo identificar entre los aprehensores a Osvaldo Romo. Fueron trasladadas a la casa de José Domingo Cañas y allá permanecieron juntas hasta el 5 de octubre de 1974. Rosalía testimonió: "María Cristina no se encontraba bien, estaba enferma de anemia aguda y no se le daba ningún tratamiento. Estaba muy preocupada por su madre. El día de su cumpleaños la hicieron llamarla por teléfono pero no pudo decirle donde se encontraba. María Cristina quedó muy emocionada y triste". Su madre tampoco olvidaría esa llamada: "Nos dijo que se encontraba bien, pero que no podía indicar el lugar donde se encontraba... Se puso a llorar...". El rastro de María Cristina se perdió para convertirse en una detenida-desaparecida.

Si sabes algo más sobre la autora de este diario, nuestra amiga y compañera María Cristina López Stewart, haz un e-mail a grimaldi@xoommail.com para que todos podamos conocerla mejor. Si sabes algo sobre Lumi Videla, escríbelo también, como debes escribir lo que sepas sobre cualquier desaparecido o asesinado por la dictadura, eso nos ayudará para siempre recordarlos.



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