Es cierto que a Miguel, como a todos los que participamos en la lucha política y social de la década de los sesenta y principios de los setenta, nos tocó vivir un momento que estaba plagado de esperanzas. Soñábamos y veíamos que estaba cerca el socialismo, que con ello se terminaría con las causas que provoca el enriquecimiento de una minoría y el empobrecimiento y marginación de la mayoría. El socialismo era una realidad en casi la mitad del planeta. Nosotros criticábamos su institucionalidad política, porque comprendíamos que no daba paso y por el contrario aplastaba la verdadera democracia popular por la luchábamos. Sin embargo, Miguel y ninguno de nosotros, imaginábamos que como consecuencia de esa falta de democracia se iba a generar desde el interior del propio socialismo real una fuerza contrarevolucionaria que posteriormente se sumaría a la fase globalizadora actual de la dominación de las grandes trasnacionales.
Fue en esa situación histórica, de gran avance de las fuerzas democráticas y populares en Chile y en el mundo, donde Miguel tiene un gran papel protagónico en el nacimiento del MIR como instrumento conductor de la clase obrera y el pueblo por su liberación. Miguel, cae combatiendo, tratando de reorganizar el MIR y la resistencia popular en los inicios de la dictadura Militar y en el inicio de la gran contra revolución mundial. Creo no equivocarme que en su afán por impedir el retroceso de las fuerzas de la transformación social, Miguel al igual que todos nosotros sobre valoramos la capacidad de reorganización del MIR y de organización de nuestro pueblo. Fue esa sobre valorización que en parte explica las sucesivas derrotas del MIR y la resistencia.
Pero estos errores tácticos, que costara con la vida del propio Miguel, no pueden ensombrecer la esencia de su vida en la lucha contra la injusticia.
Es cierto que hoy no existen las condiciones en las que vivió Miguel, pero estoy seguro que puesto en las actuales circunstancias, igual seguiría siendo un irreconciliable con la injusticia. Su razón de vivir, su entrega por la organización de los desposeídos, nunca se dejó arrastrar por mezquinos cálculos respecto a las correlaciones de fuerzas o si estaba cerca o lejos la liberación.
Hoy Miguel, no estaría suplicando migajas provenientes de E.E.U.U y del resto de los países centrales donde se concentra la acumulación de la cacareada globalización y modernidad de la minoría, como hacen no sólo los que siempre han sido aliados incondicionales de las grandes trasnacionales, sino muchos dirigentes que incluso fueron parte del 