Lo que escribió su madre
de Muriel
De muy pequeña se advirtió en mi hija su interés por la lectura, de
una gran sensibilidad siempre gustó de la música, la pintura y la
naturaleza. A los cinco años entró al Colegio Alemán de Temuco, aunque el
4° Año de Humanidades, lo cursó en el Colegio Santa Cruz de Temuco
y, el Sexto en el Liceo vespertino de esa ciudad.
Creo que estos cambios de colegio le dieron una visión muy clara de
las clases sociales; colegios particulares pagados y caros y luego en
colegio fiscal, donde se estudiaba sin pagar y cuyos alumnos no han
tenido la oportunidad ni el dinero para hacerlo, pero con
inquietudes que los llevan a superar su educacion para ser algo más en la
vida.
En 1970 obtiene una Beca para ir a México, pasa a los Estados Unidos de
Norte America y luego a Colombia.
Estos viajes la ayudaron también en su formación política. A su
regreso, se va a Concepción a estudiar Economía.
Es en esta época que se le nota su carácter firme y resuelto, sin dejar por
eso de ser una persona sensible y de muchas inquietudes que se amplían en lo
literario y romántico, es así como el Cor-Mil de Temuco (conjunto
coral) pone música a uno de sus versos y lo incluye en su repertorio.
En 1973, se casa con Juan Molina Manzor, un compañero de
Universidad y de carrera, pero el golpe militar la sorprende en Santiago, desde donde
ya no volvería a
Concepción: por su cargo de dirigente estudiantil de MIR en la
Universidad corría un grave peligro. Ya se sabía de la
terrible suerte de muchos de sus compañeros y amigos,
En esta época escribe, lee mucho y busca trabajo. Es así como entra a
trabajar a IANSA por un período no muy largo.
En 1974 la situación empeoró y en junio de ese año es detenida junto a
su marido en su casa de Marconi 280, por efectivos de seguridad de la
Fuerza Aérea de Chile; esta detención se efectuó en mi
presencia. Posteriormente es dejada en libertad, no así su marido que
permaneció en la FACH. La libertad de Muriel solo duró 20 días ya que
nuevamente es detenida, en su casa, esta vez por la Dirección
de Inteligencia Nacional. Las personas que la detuvieron son Marcia
Alejandra Merino y Osvaldo Romo. Marcia Alejandra (la flaca) era su amiga, la
conoció en Concepción y la ayudó mucho mientras estaba escondida
porque era buscada. Marcia Alejandra conocía la casa de Muriel, y no
tuvo problema encontrarla. Esto sucedió el 6 de agosto de 1974.
Desde esa fecha nunca volví a ver a Muriel.
Gravemente enferma, inicié la búsqueda, me dirigí a Pro Paz,
recorrí centros de reclusión como Tres Alamos, Sendet, Tejas Verdes y
realicé viajes a Puchuncaví donde estaba el marido de Muriel con la
esperanza de que él supiera algo por otros presos que pudieran haberla
visto.
Se presentaron recursos de amparo y cartas al Ministro del Interior, que nunca fueron
contestadas.
Hay muchas declaraciones juradas de personas que estuvieron con ella
en Cuatro Alamos y en Villa Grimaldi. Se ha sabido de ella hasta el año
1975.
Una prueba de esto es que estando en Cuatro Alamos con Sandra
Machuca, hoy en México, a la cual le escribió un mensaje en una
cajetilla de cigarros, la cual posee, como poseía también un
poema dedicado a su compañero que me entregó antes de su partida al
extranjero.
En 1975, en Julio, aparecen las fatídicas listas de los 119 chilenos
que habrían muerto en enfrentamientos en Argentina y Brasil. Estas
listas fueron publicadas en los diarios Lea y O'Dia. Muriel aparece en
una de ellas.
Este terrible golpe para los familiares, que sólo buscaban a
detenidos, se traduce en desesperación y fuerza. Rápidamente se inicia
una incipiente agrupacion y a su vez la búsqueda sin descanso por
saber de ellos y encontrarlos con vida, ya que esos diarios no
existían.
Cuando el gobierno decide cerrar Pro-Paz, la Iglesia Católica da
refugio a los familiares y una asesoría legal; ahí se forma la
Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
Como madre estuve siempre en el trabajo activo de nuestra agrupación a
pesar de mi salud precaria.
En la agrupación encontré a mi verdadera familia la que comprendía mi
dolor y en la cual podía confiar mis angustias. Mis grandes amigas de
hoy día son de la agrupación. Mi trabajo no va a terminar hasta no
saber qué pasó con mi hija y con todos los desaparecidos. Ha sido una
tarea larga y dura, de grandes desencantos y desesperanzas, pero no
importa, seguiré adelante hasta donde el destino me lleve, aquí, en el
extranjero, o donde sea.
Mi vida ha cambiado radicalmente, sin educación política no entendia
nada de nada; en estos largos años he logrado lo que nunca había
soñado, aprender a enfocar la vida de otra forma, a ser comprensiva y
a ser valiente.
Mi lucha es por conocer la verdad de lo acontecido a miles de personas
y, sobre todo, por conseguir justicia y que los culpables sean
castigados como se merecen. Acaso Pinochet cree que es Dios, que
puede quitar la vida cuando quiere y someter un pueblo a la miseria y
el terror? No, no puedo aceptarlo y mientras tenga vida y salud
seguiré adelante.
EL CARAPALIDA Orlando José Manzo Durán,
era el jefe de Cuatro Alamos, lugar de transición entre Villa Grimaldi y
Tres Alamos, donde se estaba en libre plática. A pesar de que se suponía, era éste un lugar para
reponerse de las torturas y no llegar en tan malas condiciones al lugar donde se recuperaba la vida, muchas personas fueron sacadas de allí
a un destino desconocido del que nunca más volvieron. Es el caso de
Jacqueline Binfa,
Carmen Bueno y
Muriel Dockendorf,
entre muchas otras. De este lugar salió para siempre "Mauro",
un guardia que vigilaba a los presos con quienes tenía una actitud humanitaria.
"Mauro", que resultó ser
Carlos Carrasco Matus, está desaparecido.
Nada de eso era desconocido para el teniente Manso,
que en calidad de funcionario de la DINA tenía una perfecta connivencia
con la Villa Grimaldi. Los prisioneros lo conocían
como "El Carapálida", por su tez como pantruca y los guardias como "Lucero".
Trataba mal a todo el mundo, a gritos, con sorna,
y hay acusaciones de violación en su contra por parte
de algunas detenidas. A quien quería escucharlo, Manso informaba que era oficial de Gendarmería, en
comisión de servicio en la Dina. Efectivamente, fue repuesto en el servicio y apareció en sus nóminas
al menos hasta 1989.
Si conoce algo más sobre él o los compañeros cuya historia leyó,
o posee algún antecedente sobre lo ocurrido en Chile durante la historia reciente, compártalo enviándonos un
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