La desaparición del peluquero
mirista Daniel Reyes investigará
juez Manuel Bustos
Manuel Bustos Meza, juez del Tercer Juzgado del Crimen de San Miguel, fue designado
recientemente por la Corte Suprema como juez especial para investigar la desaparición
de dos detenidos desaparecidos.
Uno de ellos es Daniel Abraham Reyes Piña, 24 años, soltero, peluquero, militante del MIR, detenido por la DINA en la mañana del 18 de julio de 1974, en circunstancias que se desconocen. Esa tarde, alrededor de las cinco, llegó a su casa ubicada en el Pasaje Cleopatra 4655, de la comuna de San Miguel, en calidad de prisionero, acompañado por dos de sus aprehensores movilizados en una camioneta chevrolet de color blanco, último modelo. Permaneció en el domicilio cerca de unos 20 minutos para luego, a las 20 horas, regresar con los mismos sujetos, quienes le hicieron retirar unos documentos y ropa de lana.
En esta segunda oportunidad tenía el rostro demacrado y con claros signos de haber sido golpeado. Los agentes le pidieron a su hermana, doña Irma Reyes, que le hiciera una salmuera a fin de que se lavara la boca que presentaba hematomas y golpes recientes.
La llamada final
Al día siguiente de la detención, el joven peluquero simuló colaborar con la DINA, llamando a su hermana a las 13.30 horas, y recitando lo que decían los agentes: que no comunicara a los amigos su detención y que si dejaban algún recado, lo recibiera. Específicamente señaló que si llamaba "Gustavo" no lo inquietaran con su detención. Pero al concluir dijo que se encontraba en un lugar que no identificaba y que había sido presionado para hacer esa llamada. Esta fue la última oportunidad en que su familia tuvo contacto con él.
Posteriormente, sólo han tenido la certeza de que fue recluido en un recinto de la DINA por los testimonios de ex-detenidos que sobrevivieron a su paso por Londres 38. Erika Hennings expone en su testimonio haber sido detenida el 31 de julio de 1974, siendo trasladada a ese recinto de reclusión en donde permaneció alrededor de 17 días. Allí se percató de la presencia de otros prisioneros, entre los que se encontraba Daniel Reyes Piña.
Daniel Reyes figuró en una nómina de 119 chilenos supuestamente muertos en Argentina y Brasil, armada por la DINA como parte de un montaje publicitario de encubrimiento de la desaparición de estas personas. Su familia realizó numerosas gestiones y diligencias para dar con su paradero, sin resultado alguno y aún desconoce la suerte que corrió realmente en manos de la DINA.